El acceso abierto diamante goza, con razón, de un sólido respaldo normativo. Se alinea estrechamente con los valores académicos tradicionales en torno al acceso, la gobernanza comunitaria y la misión pública de la investigación. Pero los ideales por sí solos no sostienen los sistemas, ni tampoco el heroísmo. Los sistemas perduran solo cuando la infraestructura se diseña, se financia y se gestiona de forma deliberada.
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| Imagen creada con NanoBanana 2 |
Antes de internet, muchas disciplinas ya practicaban formas de comunicación académica que evocan lo que hoy llamamos acceso abierto diamante. Los manuscritos circulaban a través de las series de documentos de trabajo departamentales (por ejemplo, en economía ) y redes académicas informales, o, como aún recuerdo de mis inicios profesionales, ¡simplemente por correo! Y en muchos sentidos, estos sistemas capturaban las funciones esenciales de la publicación —distribución y control de calidad— mediante comentarios informales o debates en congresos, todo ello sin tarifas para los autores ni muros de pago para los lectores.
Lo que hizo posible este ecosistema no fue el heroísmo, sino la viabilidad: una escala limitada, un volumen manejable y una gobernanza informal. Y eso es precisamente lo que ha cambiado.
El sistema de comunicación académica actual opera a una escala radicalmente diferente, con millones de artículos publicados cada año (según estimaciones de la STM Association y Crossref ). Lo que antes funcionaba gracias al compromiso personal y a redes a pequeña escala, ahora requiere infraestructura: plataformas, preservación, estándares de metadatos, gobernanza y coordinación a largo plazo. El trabajo voluntario no ha desaparecido, aunque las expectativas al respecto se han multiplicado mucho más rápido que el apoyo institucional correspondiente. El resultado es una profunda desconexión entre la necesidad del trabajo voluntario en la publicación y la escasa ayuda que recibe. Este es el contexto en el que el acceso abierto diamante se ha convertido en una prioridad política.
El sistema de comunicación académica actual opera a una escala radicalmente diferente, con millones de artículos publicados cada año (según estimaciones de la STM Association y Crossref ). Lo que antes funcionaba gracias al compromiso personal y a redes a pequeña escala, ahora requiere infraestructura: plataformas, preservación, estándares de metadatos, gobernanza y coordinación a largo plazo. El trabajo voluntario no ha desaparecido, aunque las expectativas al respecto se han multiplicado mucho más rápido que el apoyo institucional correspondiente. El resultado es una profunda desconexión entre la necesidad del trabajo voluntario en la publicación y la escasa ayuda que recibe. Este es el contexto en el que el acceso abierto diamante se ha convertido en una prioridad política.
Leer "Diamond Open Access Needs Institutions, Not Heroes",de Curt Rice, 18/02/2026, en scholarlykitchen.sspnet.org
